Vietnam se extiende a lo largo de toda la costa oriental de la Península de Indochina y está situado entre los trópicos. Limita con China, Laos y Camboya y tiene una extensión aproximada de 330.000 kilómetros cuadrados con una costa de casi 3.500 kilómetros. Su población es de 91,5 millones de habitantes, que se dividen entre más de 50 etnias oficiales diferentes. Ahora bien, más del 85% de los vietnamitas son de la etnia viet del sur de China, mientras que el resto vive diseminado por las Tierras Altas del Norte y Centro. La capital política y administrativa de Vietnam es Hanói, aunque su mayor centro económico es Ciudad Ho Chi Minh.
Vietnam tiene un clima tropical, pero hay notables variaciones entre el norte y el sur y entre la costa y las Tierras Altas. Así que si vas a recorrer todo el país, más vale que lo tengas en cuenta a la hora de hacer la maleta. Piensa, sobre todo, que los monzones provocan fuertes lluvias entre mayo y octubre y que el tiempo es algo más seco entre noviembre y febrero. La etapa más calurosa llega entre febrero y abril. Eso sí, la humedad siempre va a ser intensa. Debes saber que en el norte suele hacer más fríos, especialmente en invierno, cuando incluso puede haber nieve en las montañas.
Para entrar en Vietnam, deberás tener el pasaporte en regla con al menos seis meses de validez desde la fecha de entrada en el país y con al menos dos páginas libres de sellos. Los viajeros españoles no necesitan visado para entrar en Vietnam, siempre y cuando hagan una sola entrada y estén un periodo inferior a 15 días. Así que si tu viaje por el interior del país va a ser más largo o vas a conocer otros países de la región y volver a Vietnam un mes después de tu última entrada, tendrás que pedir previamente un visado. Lo que sí debes tener claro antes de viajar a Vietnam es que vas a conocer un país con una cocina excepcional. En Vietnam han conseguido mantener estilo propio pero con numerosas influencias culinarias llegadas de todo el mundo. Tantos siglos de dominio chino dejaron la tradición de comer con palillos o usar salsa de soja o tofu. Pero luego llegaron los europeos, con su café, su pan y sus lácteos. Y mientras, en el sur, las influencias india, jemer y tailandesa dejaban su impronta con el curry o la leche de coco. ¿A que ya se te ha hecho la boca agua?