Split
Split, capital de Dalmacia, es la segunda ciudad más grande de Croacia sólo por detrás de la capital, Zagreb, con quien mantiene una intensa rivalidad. Con sus más de 200.000 habitantes, es una ciudad industrial y con un activo puerto comercial, que se desarrolló notablemente después de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, en medio de esta intensa actividad urbana, guarda un casco histórico único en el mundo: ninguna otra localidad del mundo puede presumir de que su ciudad antigua creció dentro de un palacio romano. A partir del año 600, todos los pobladores de la ciudad fueron dejando su huella entre los muros del palacio que, en el siglo IV, había construido el emperador Diocleciano para retirarse después de su jubilación. Esto ha provocado una excepcional mezcla de estilos arquitectónicos que, además, ha respetado bastante el edificio primigenio, uno de los más grandes y mejor conservados de la época romana.