Viaje a Alemania: Circuito Lo mejor de Alemania Semana Santa

Duración 8 día/s, 7 noche/s
  • FEB
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Completo
Circuito: Lo mejor de Alemania Semana Santa
DURACIÓN: 8 día/s, 7 noche/s
Completo
Alemania, un país que te sorprenderá

Disfruta de un país perfecto para viajar a través del tiempo; perfecto para conocer la naturaleza típica de Centroeuropa y lo más importante, perfecto para desconectar y gozar de unas vacaciones increíble. En este circuito de 8 días por varias regiones de Alemania, vas a poner conocer, Múnich, la capital de Baviera, Núremberg una localidad de cuento de hadas; Berlín la gran ciudad, entre otros muchos lugares. Ven a vivir un viaje al pasado pero también al presente.

Itinerario

Día 1: España - Berlín. Arranca nuestro viaje a Alemania

RÉGIMEN Cena.
Transporte Vuelo

Berlín ha dictado los designios de Europa durante gran parte del siglo XX. Pero tras la caída del Muro, en 1989, la ciudad ha sabido reponerse y hoy es una urbe vibrante, vanguardista y vital que mezcla como pocas el pasado y el futuro. La capital alemana será la primera de las ciudades del país que recorreremos en este viaje de ocho días. Un vuelo nos llevará allí desde España, y es muy importante que nos presentemos en el aeropuerto con, al menos, dos horas de antelación para hacer los trámites con tranquilidad y evitar imprevistos. Cuando aterricemos en Berlín nos llevarán al hotel y podremos instalarnos en nuestra habitación. El resto del día no tenemos programada ninguna actividad, así que podremos tomarle el pulso a la ciudad a nuestro ritmo.

Sus calles llenas de historia guiarán nuestros pasos. Podremos descubrir su agitada vida cultural, su panorama artístico y su capacidad para crear tendencias. Y si aún tenemos ganas de más, podremos apuntarnos a la actividad opcional Berlín de Noche, que nos ofrecerá la cara más fascinante de la capital alemana. El tour nos llevará por el Barrio Judío, hogar de una de las comunidades hebreas más importantes del mundo, y que, por desgracia, fue víctima de uno de los episodios más trágicos del siglo XX. En los años del ascenso de los nazis al poder, este barrio fue testigo de hechos sangrientos como la Noche de los Cristales Rotos: entre el 9 y el 10 de noviembre de 1938, la comunidad judía fue objeto de linchamientos y ataques por parte de los nazis. Lo que la historia deparó después a esta comunidad es, por desgracia, bien sabido por todos. Hoy el barrio es muy distinto y se articula en torno al Centro Judío de Berlín y la Sinagoga Nueva. La antigua fue destruida durante la Segunda Guerra Mundial. Especial encanto muestran los patios de Hackesche Höfe, erigidos entre viviendas modernistas a comienzos del siglo XX. Su importancia es tal que han sido considerados Monumento Histórico.

También descubriremos el distrito gubernamental, que se extiende entre la Estación Central (Hauptbahnhof) y el Reichstag. Lo que caracteriza a este área de Berlín es su arquitectura moderna de líneas rectas y cristal. El Reichstag o Parlamento es uno de los edificios que culminan este estilo. El original fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial y el nuevo cuenta entre sus atractivos con la célebre cúpula proyectada por Norman Foster. Cerca de la cámara parlamentaria encontramos la Puerta de Brandenburgo, quizá el icono más reconocible de Berlín; el sobrecogedor Monumento al Holocausto y la Potsdamer Platz, hoy uno de los lugares más futuristas de Berlín.

Después de estas interesantísimas visitas regresaremos al hotel para pernoctar.

Día 2: Berlín. Experiencias inolvidables en la capital germana

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van

En la capital alemana la historia sale a nuestro encuentro a cada paso, y hoy podremos comprobarlo a través de un tour panorámico por sus lugares más emblemáticos. En cuanto terminemos de desayunar nos pondremos en camino hasta el primero de estos hitos: la Puerta de Brandenburgo. Esta antigua puerta de entrada a la ciudad, erigida en 1791, es el monumento más icónico de Berlín y, con el paso de los años, todo un emblema de la paz. También es uno de los monumentos más imponentes de la ciudad: diseñada en estilo neoclásico, con reminiscencias a la Grecia clásica, mide 26 metros de alto. Después nos acercaremos a la Isla de los Museos, rodeada por el río Spree y situada en pleno centro de la ciudad. Desde el año 1999 es Patrimonio de la Humanidad, y no es extraño saber por qué: cuenta con cinco de los museos más famosos del planeta –el Museo Antiguo, el Museo Bode, el Museo Nuevo, el Museo de Pérgamo y la Antigua Galería Nacional– y entre sus piezas encontramos joyas como la Puerta de Ishtar, el altar de Pérgamo o el busto de Nefertiti.
La gigantesca Alexanderplatz, cuya arquitectura está influida por la estética soviética, es nuestro siguiente destino. Este espacio público es uno de los centros neurálgicos de la ciudad junto con la Postdamer Platz. Después nos acercaremos al germen mismo de Berlín, al lugar en el que nació la ciudad: el barrio de San Nicolás, para, luego, poner rumbo a la plaza de la Gendarmería. Para muchos, esta es la plaza más bella de la capital alemana. También pasaremos por los restos que quedan del Muro y por la avenida Unter den Linden -que en español quiere decir “Bajo los Tilos”–. Desde 1647, año en que el rey Federico Guillermo I de Brandenburgo plantó los árboles que le dan nombre, y hasta la Segunda Guerra Mundial, esta elegante vía fue la arteria principal de Berlín. Por desgracia, la avenida quedó destruida en la contienda y fue en 1950 cuando se plantaron los tilos que podemos contemplar hoy día.
Las actividades de la mañana finalizarán con el almuerzo. Durante el resto de la jornada no tenemos más actividades programadas, así que cada uno podrá seguir disfrutando de Berlín como mejor prefiera. Sin embargo, hay una experiencia opcional para la tarde: una visita –interesante aunque sobrecogedora– al campo de concentración de Sachsenhausen. Construido por los nazis en 1936, se calcula que entre sus muros perdieron la vida más de 30.000 prisioneros y soldados. Tras la Segunda Guerra Mundial mantuvo una función siniestra como lugar de internamiento de presos políticos, pero ya bajo dominio soviético.
Aunque las opciones que hemos tenido durante el día han sido diversas, al final del día el lugar de encuentro será el mismo: el hotel. Allí podremos retirarnos a descansar y reponer fuerzas para mañana.

Día 3: Berlín. Un día libre con una excursión opcional muy apetecible

RÉGIMEN Desayuno. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van

Amanece en Berlín y el día que se presenta por delante está lleno de posibilidades. No tenemos programada ninguna actividad, así que podremos pasar una jornada de lo más interesante dejándonos llevar por las calles de la capital alemana, siempre llenas de vida. Sin embargo, existe la posibilidad de contratar una actividad opcional que nos permitirá conocer Potsdam, una ciudad situada en la periferia de Berlín y la capital del estado federado de Brandeburgo. Es una localidad bellísima, pero lo que más atrae a los visitantes son los bosques, jardines y palacios que la rodean. Además, su nombre es clave en la historia del siglo XX: en Potsdam se reunieron los vencedores de la Segunda Guerra Mundial para firmar el tratado que dio fin a la Segunda Guerra Mundial y organizó la Alemania de la segunda mitad del siglo. Stalin, Truman y Atlee se reunieron en el Palacio de Cecilienhof para la firma del tratado. Este edificio fue construido entre 1914 y 1917 como regalo del Emperador Guillermo II a su hijo Guillermo de Prusia.

El Barrio de los Holandeses, situado en torno a la calle Mittelstrasse, es otro lugar imperdible de Potsdam. Erigido entre 1734 y 1742 para servir de lugar residencial a los obreros holandeses, nos sorprenderán sus casas de estilo típicamente holandés en medio de una ciudad alemana. El conjunto de casas que se conserva, unas 150, es Patrimonio de la Humanidad. Nosotros caminaremos por el barrio y visitaremos el interior de uno de los palacios.

Cuando terminemos nuestra excursión a Potsdam regresaremos a Berlín. Quien quiera podrá disfrutar de tiempo libre lo que resta del día, aunque hay una actividad opcional por el Berlín Nazi del III Reich. Este interesante tour nos llevará por lugares como el andén 17, el lugar exacto en el que se encontraba el búnker de Hitler, o los Restos de la Gestapo, situado frente al Museo Topografía del Terror. Visitaremos lo que queda de las oficinas de la policía nazi, situadas tras el muro de Berlín y en el subsuelo. Los letreros indican dónde estaba ubicada cada cosa, pero no se sabe con exactitud porque no queda prácticamente nada del edificio original. Lo más, algunas celdas y paredes.

Al final del día volveremos al hotel para disfrutar de la cena y poder descansar en nuestra confortable habitación.

Día 4: Berlín – Dresde – Nuremberg. Recorriendo las maravillosas tierras teutonas

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo. Cena
Transporte Autocar, minibús o van
ALOJAMIENTO Hotel

Dresde está considerada la “Florencia del Elba”, y hoy descubriremos por qué. Esta hermosísima ciudad está de camino hacia Nuremberg, que es nuestro destino final del día, y ya que pasamos cerca aprovecharemos para visitarla durante unas horas. Así que, en cuanto terminemos de desayunar, dejaremos atrás Berlín y nos pondremos en marcha hacia Dresde, la capital del estado de Sajonia.

La ciudad es un importante centro económico y un nudo de comunicaciones debido a su ubicación en el centro del país, a orillas del río Elba que, con sus 1165 kilómetros, es uno de los más largos de Europa. Además, el Valle del Elba fue Patrimonio de la Humanidad, pero perdió esta categoría en 2009 después de que las autoridades decidieran construir un puente a dos kilómetros del centro histórico. La ciudad también consiguió en 2015 el Premio de Europa –la máxima distinción que cada año concede el Consejo de Europa a las localidades que promueven la idea de una Europa unida- junto a la ciudad sueca de Vara.

Los maravillosos museos y la belleza de su arquitectura clásica hacen de Dresde una de las ciudades más bellas de Europa. Sin embargo, gran parte de lo que podemos ver en la actualidad fue reconstruido tras la Segunda Guerra Mundial, ya que la ciudad quedó arrasada. Nosotros vamos a tener tiempo libre suficiente como para recorrerla tranquilamente.

En Dresde hay muchas cosas que ver, pero destaca la cúpula de La Frauenkirche, que data de 1743 y que ha sido reconstruida. Además, pasaremos por el palacio Zwinger, que nos recordará a Versalles y que hoy es sede de estupendos museos como la Gemäldegalerie Alte Meister, en cuyo interior podremos contemplar obras maestras como la “Madonna Sixtina” de Rafael. La Hofkirche, un templo de 1553, atesora un buen puñado de estatuas renacentistas y, también, el cenotafio del emperador Maximiliano I, abuelo de Fernando I, el monarca que encargó la construcción de la iglesia.

Es una visita muy interesante, y también la del teatro de la ópera o Semperoper, uno de los espacios escénicos más hermosos del mundo. Fue reconstruido tras la Segunda Guerra Mundial y volvió a abrir sus puertas en 1986. Dresde será también el lugar en el que tomemos el almuerzo y, después, continuaremos nuestro viaje hacia Nuremberg. Allí podremos registrarnos en el hotel, cenar y marcharnos a dormir.

Día 5: Nuremberg – Heidelberg – Friburgo. Tres ciudades para el recuerdo

RÉGIMEN Desayuno. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica de Núremberg

La jornada de hoy está llena de actividad, así que lo mejor será desayunar bien en el hotel para coger energías. La primera parte del día la ocuparemos en una visita panorámica por Nuremberg. Esta ciudad, situada en la región de Franconia, a orillas del río Pegnitz y tristemente famosa por ser el lugar donde se juzgó a los nazis por crímenes contra la humanidad tras la Segunda Guerra Mundial, cuenta con un bello casco histórico rodeado por una muralla de más de 5 kilómetros de perímetro.

Nosotros recorreremos los lugares más importantes de Nuremberg, como el antiquísimo Castillo Imperial. Hay documentos que hablan ya de esta fortaleza en 1105, aunque con el paso de los siglos tuvo varias reconstrucciones y añadidos. La última, después de la Segunda Guerra Mundial, ya que quedó prácticamente en ruinas. Una de las leyendas más curiosas en torno al Castillo Imperial de Nuremberg es la del barón Eppelein von Gailingen. Este aristócrata y ladrón consiguió evitar la orca saltando al foso del castillo junto con su caballo, y muchos aseguran que los cascos del animal quedaron grabados en los muros.

Después haremos una visita a la casa de Alberto Durero, uno de los mejores pintores y grabadores de la historia. En ella vivió el artista entre 1509 y 1528, el año de su muerte, y hoy es un museo de su figura. Nuestra siguiente parada será la medieval iglesia de San Sebaldo, que se alza justo frente al Ayuntamiento. Este templo es de los más antiguos y emblemáticos de Nuremberg.

La maravillosa localidad de Rothenburg ob der Tauber es nuestro siguiente alto en el camino. Este pueblo es uno de los que componen la Ruta Romántica por Alemania. Nos sorprenderá su mundialmente célebre casco histórico amurallado perfectamente conservado, con sus edificios de entramado de madera, en el que destaca la Torre de San Marcos o Torre Markus junto al arco de Röder, sus calles empedradas llenas de encanto, sus coquetas plazas… Todo parece de cuento de hadas.

Cuando dejemos atrás Rothenburg pondremos rumbo a Heidelberg, sede de la universidad más antigua de Alemania. Vamos a tener tiempo libre suficiente como para recorrerla tranquilamente y visitar su precioso casco histórico. Está muy bien conservado, pero se debe a que todos los edificios son del siglo XVIII, ya que los soldados del rey Luis XIV arrasaron Heidelberg cien años antes y hubo que reconstruirla.

En lo alto de la ciudad, dominándola, se alza el Castillo Palatino, considerada una de las mejores obras arquitectónicas en estilo renacentista al norte de los Alpes. Dentro encontramos uno de los símbolos de Heidelberg: el Gran Tonel, con una capacidad de hasta 222 litros. Hoy en día en el castillo se celebran festivales de teatro o eventos tan curiosos como el Baile de los Vampiros.

Nuestro último destino del día es Friburgo, considerada la capital de la Selva Negra, ese gigantesco bosque lleno de leyendas del suroeste de Alemania. En Friburgo podremos retirarnos al hotel a cenar y descansar.

Día 6: Friburgo - Meersburg - Múnich. La Selva Negra nos recibe

RÉGIMEN Desayuno. Almuerzo. Cena.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica de Friburgo de Brisgovia
ALOJAMIENTO Hotel

Amanece en la universitaria Friburgo, una ciudad con un encanto especial gracias a su bello casco histórico medieval y a los bosques de la Selva Negra que la rodean. Después del desayuno saldremos a sus calles para conocer sus principales encantos a través de un tour panorámico. Bendecida con un clima templado, a sus 220.000 habitantes se unen cada año tres millones de turistas que llegan hasta aquí para contemplar sus bellísimos monumentos y sus paisajes de ensueño. Además de su vibrante ambiente universitario, Friburgo, puerta de entrada a la Selva Negra, está considerada la capital alemana de la ecología. Su pasado está lleno de esplendor: fue un importante centro comercial de centroeuropa, ya que exportaba materias primas como lana, madera y plata.

En nuestro recorrido por la ciudad visitaremos el Neues Ratthaus –Ayuntamiento Nuevo–, que, cada mediodía, alegra la ciudad con el sonido de su carrillón; o la plaza de los Agustinos, verdadero centro neurálgico de la villa. En sus alrededores se alza el Augustinermuseum, uno de los mejores museos de Friburgo, situado en lo que era un antiguo convento agustino. No podemos perdernos, tampoco, la catedral. Fue edificada en tres etapas: 1120, 1210 y 1230, lo que explica su mezcla de estilos, aunque destaca el gótico, como en su fachada.

Después de este interesante tour por Friburgo atravesaremos la Selva Negra hacia Meersburg, dejando a nuestro paso maravillosos lagos y bosques. Esta ciudad está situada junto al lago Constanza y podremos dar un tranquilo paseo para disfrutar de su ambiente y bonitas vistas. Luego, seguiremos hacia Múnich, haciendo un alto en el camino para almorzar. Después, en la capital de Baviera, podremos cenar y descansar en el hotel.

Día 7: Múnich. Visitando lo mejor de Múnich

RÉGIMEN Desayuno.
Transporte Autocar, minibús o van
Visitas Panorámica de Múnich
ALOJAMIENTO Hotel

Hoy nos espera la divertida y muy alemana ciudad de Múnich, capital de Baviera. Después del desayuno vamos a realizar un tour panorámico para conocer de cerca algunos de sus monumentos y lugares más emblemáticos. La ciudad fue fundada por una comunidad de monjes benedictinos en el siglo IX, de ahí su nombre: en alemán se denomina München, que proviene de Munichen, es decir, “el lugar de los monjes”. Múnich cuenta con un interesantísimo panorama cultural, un buen puñado de monumentos y una calidad de vida envidiable: un estudio de 2009 la situaba en el puesto número uno en cuanto a calidad de vida en Alemania.

Además, no hay que olvidar que Múnich es una de las capitales mundiales de la cerveza. De hecho, aquí se celebra cada año el famoso Oktoberfest. También fue duramente destruida en la Segunda Guerra Mundial, pero consiguió renacer de sus cenizas y en 1972 fue sede de los Juegos Olímpicos.

El Ayuntamiento es uno de los edificios más destacados de la ciudad. Construido entre 1867 y 1908 en estilo neogótico, el enorme edificio tiene unas dimensiones colosales: su fachada mide 100 metros de largo y la torre principal, 85 de alto. A su sombra se extiende la Marienplatz, centro de la vida social de Múnich, animada con el sonido del Glockenspiel, un carrillón que cada día a las 11 y a las 17 h representa historias del siglo XVI.

Después continuaremos por la elegante Maximilian Strasse. Esta importante arteria de la ciudad está plagada de boutiques internacionales y su vida nocturna siempre está aderezada con los sonidos de los músicos nocturnos. Además visitaremos la Villa Olímpica, cuyos jardines son un enorme lugar de esparcimiento para los muniqueses. Sin embargo, hubo un tiempo en el que este lugar era sinónimo de tragedia: durante los Juegos Olímpicos, once deportistas del equipo israelí fueron asesinados por el comando Septiembre Negro. También pasaremos por el vanguardista edificio de la BMW y por la Iglesia de San Pedro, un templo católico que también es el más antiguo de Baviera.

Después de esta visita panorámica podremos disfrutar del resto del día libre. Otros lugares de interés de la ciudad son el Palacio de Nymphenburg o la Residencia rococó, el conjunto palaciego de carácter urbano más grande de Alemania; el Jardín Inglés y algunos de sus museos. Sin embargo, quien lo desee puede realizar una excursión opcional al maravilloso Castillo de Neuschwanstein, una verdadera fantasía de piedra obra, según muchos, de un rey loco. Situado junto a los Alpes bávaros, fue el rey Luis II de Baviera quien ordenó edificarlo allá por 1866 a imagen y semejanza de los castillos medievales. Sin embargo, toda la imaginería que contiene va mucho más allá: grutas, frescos, suntuosos muebles… todos los elementos convierten al castillo en una joya imaginativa armonizada con la naturaleza que la circunda. No es por casualidad que Neuschwanstein sea el monumento más fotografiado de Alemania y uno de los lugares que más turistas recibe.

Al finalizar la visita volveremos a Múnich, pero aún no nos retiraremos a descansar: lo que haremos será visitar la Hofbrauhaus, la cervecería más emblemática de Múnich. Aunque fue fundada en 1591, resultó muy dañada durante la Segunda Guerra Mundial, pero fue reconstruida en 1958 justo para el 800 aniversario de la fundación de la ciudad. La Hofbrauhaus es enorme, igual que sus cifras: cada día se sientan en sus mesas 35.000 personas, lo que le reporta unos beneficios de 10 millones de euros al año. Espectacular.

Después de bebernos una buena jarra de cerveza volveremos al hotel para descansar.

Día 8: Múnich – España. Dejamos Alemania con la maleta llena de recuerdos

RÉGIMEN Desayuno.
Transporte Vuelo

Museos, ciudades maravillosas, pueblos de cuento de hadas, monumentos que hablan de un espléndido pasado histórico, paisajes increíbles, museos que son joyas de la cultura occidental… Este viaje por Alemania nos ha proporcionado una enorme cantidad de experiencias que no podremos olvidar fácilmente. Todo lo vivido se irá con nosotros en la maleta, de regreso a casa.

Después del desayuno aún podremos disfrutar de unas últimas horas en la “ciudad de los monjes” para decirle adiós con calma, recorrer sus calles y hacer las últimas compras. Después, a la hora señalada, vendrán a recogernos y nos llevarán de camino al aeropuerto. Desde el avión, ya de camino a España, perderemos de vista Múnich, pero siempre tendremos la posibilidad de volver. ¡Hasta pronto!

Alojamientos previstos o similares

Los hoteles previstos según la categoría seleccionada serán los siguientes:

Nuestro producto más habitual, hoteles de 4* y los mejores 3* seleccionados tras años de experiencia. Para Francia y Alemania, que usan un criterio de clasificación diferente, se utilizarán hoteles de 3* identificados como 3* S.

Holiday Inn Munich - City East
Múnich

Holiday Inn Munich - City East

Park Inn By Radisson Berlin Alexanderplatz
Berlín

Park Inn By Radisson Berlin Alexanderplatz