Compartir:

Guía completa sobre qué ver en Viena en 3 días

Viajar a Austria es hacer un recorrido en el tiempo, ya que la tierra que vio nacer al compositor Mozart, está cargada de historia y, por supuesto, de arte y música. Su capital, Viena, es una ciudad limpia y llena de monumentos que harán las delicias de quienes disfrutan con el patrimonio histórico. Además, presume de ser una de las más seguras de Europa y con mejor calidad de vida. Si tienes poco tiempo y no quieres perderte lo imprescindible, ¡aquí te dejamos qué ver en Viena en 3 días!

En Iberojet sabemos que cada persona que viaja tiene sus prioridades y su disponibilidad de tiempo. Por eso, nos encanta ofrecer diferentes packs para que elijas aquel que más te convenga. Además, si quieres aprovechar al máximo tu tiempo, disponemos también de rutas que incluyen a más de un país. ¡Sumérgete en la aventura!

Qué ver en Viena en 3 días

Hay multitud de cosas que ver en Viena, así que, si únicamente tienes 3 días para verlo, ¡aquí te dejamos los imprescindibles! Así evitarás la frustración de despedirte de un destino con la sensación de tener cosas pendientes en ese lugar. No obstante, si la ciudad te conquista, ¡siempre es una buena excusa para volver a repetir!

El Palacio de Schönbrunn

Construido en el siglo XVII, esta imponente edificación fue el lugar elegido por Isabel de Baviera, más conocida como Sissí Emperatriz, para pasar los veranos. En el exterior, además de las dimensiones del palacio, sus bellos jardines no pasan desapercibidos a los ojos del visitante, ¡y es que incluyen hasta un laberinto!

Pero además de perderte en el jardín, su interior no se queda atrás. Multitud de habitaciones decoradas siguiendo el estilo rococó; elegantes y con colores suaves y luminosos, que contrastan con la sencillez de los dormitorios de los emperadores. Otras estancias que merecen la pena son la Gran Galería, el Salón Chino Circular o el Chino Azul, donde Carlos I abdicaría en 1918.

Catedral de Stephansdom

Otra de las cosas que ver en Viena en 3 días está en pleno centro de la capital y es la visita a la Catedral. Una parada obligatoria. Erigida sobre las ruinas de una iglesia románica en honor a San Esteban, es el símbolo religioso de mayor relevancia en Viena.

Además de su característica torre de 137 m de altura con forma de aguja y su tejado de más de 250.000 azulejos, fue testigo de la boda y del funeral del compositor Mozart. En su interior, podrás apreciar los diferentes estilos arquitectónicos y contemplar obras de arte como la restaurada Campana Pummerin, el gótico Púlpito Pilgram, el Cristo crucificado en la capilla Tirna y las Catacumbas, compuestas por pasadizos. ¡Te pondrán los pelos de punta!

La calle Ringstrasse

A estas alturas de habrás dado cuenta de que todos los edificios de Viena son de grandes dimensiones, y que visitarlos lleva su tiempo. Otro que no se queda atrás es la Ópera, que se encuentra en la calle Ringstrasse junto al Ayuntamiento y el Parlamento. La ópera atrae cada año atrae a millones de turistas que disfrutan allí de los mejores conciertos de música clásica, ¡y es que por Viena no pasan los años! Sin embargo, los arquitectos no tuvieron tanta suerte, ya que el resultado final no fue del agrado de la opinión pública y fallecieron de forma prematura.

El Parlamento fue construido con la renovación de esta conocida calle, de forma circular y asentada sobre una antigua muralla. Su estilo neoclásico imita a la antigua Grecia, y consta de dos salas que se unen en el pórtico central. Es una de las edificaciones que ver en Viena sobre la Segunda Guerra Mundial, ya que durante esta, los bombardeos destruyeron la mitad.

Belvedere y Hofburg

El Palacio Belvedere tampoco puede faltar en los imprescindibles que ver en Viena, al ser la muestra principal del estilo barroco. Consta de tres palacios, de los que dos son museos y uno un hotel. En cuanto al Palacio de Hofburg, no solo es importante históricamente por haber sido la residencia de la familia real, sino que en la actualidad es donde vive el presidente. Es también el palacio más grande. Situado junto al Danubio, es también el museo de la emperatriz Sissí.

Hundertwasserhaus

Y por último, pero no menos importante, una edificación que rompe con el estilo clásico de Viena que hemos visto hasta ahora. Se trata de un complejo residencial lleno de colorido y con suelos ondulados. Las raíces de los árboles los han colonizado y sus ramas te saludarán desde las ventanas.¡Su estilo es tan único y llamativo que se ha comparado con el mismísimo Gaudí!

Si te fascina la historia y perderte en museos y palacios, 3 días en Viena te bastarán para empaparte de su cultura. ¡Elige tu circuito con Iberojet y visita la cuna de la música clásica!

Anterior Todo lo que ver en Lima | Lugares imprescindibles
Siguiente ¿Es seguro viajar a Colombia? | Todo lo que debes saber

Categorías